Partido Demócrata Cristiano

Nuestros principios

El Partido Demócrata Cristiano deriva su nombre de dos grandes fundamentos, los principios temporales de la filosofía cristiana, como base de convivencia social; y el bien común como fin político, en un régimen de auténtica democracia. Uno y otro hacen posible el desarrollo integral de la persona humana; en consecuencia, el pensamiento y acción del partido es regido por los siguientes principios doctrinarios:

Defensa de la vida:

El Partido Demócrata Cristiano afirma y defiende la vida humana, con decisión y valentía, desde su concepción hasta la muerte natural y el derecho de cada persona a que su vida sea respetada de manera integral.

Dignidad de la Persona Humana:

La dignidad de la persona humana es consustancial al acto de su creación a imagen y semejanza de Dios, y es indesligable de su libertad, de su responsabilidad y de su destino trascendente.

Bien Común:

El bien común abarca a todo ser humano, es decir, tanto a las exigencias del cuerpo como a las del espíritu. Consiste en el conjunto de todas aquellas condiciones sociales y económicas que permiten y favorecen el desarrollo integral de las personas.

Familia:

La familia rectamente constituida es una institución natural y organismo primario de la sociedad. La protección del Estado a la familia, en especial el derecho de los padres a determinar la educación de los hijos, a disponer de un hogar estable, como medio natural de su desarrollo, es una finalidad fundamental para el fortalecimiento del Estado y el desarrollo del país.

Sociedad:

El hombre está naturalmente destinado a vivir en sociedad, porque sólo en la sociedad puede dar satisfacción a sus necesidades y aspiraciones de perfectibilidad moral y material. Ni la sociedad puede existir sin individuos que la compongan ni estos pueden desarrollar su vida y su personalidad fuera del medio social.

Estado:

El Estado es un instrumento para lograr el bien común, promoviendo el irrestricto ejercicio de las diferentes libertades fundamentales.

Educación:

La educación de los hijos es un derecho primario de la familia. El Estado está llamado a proteger a la familia, tiene por ello a la educación como una de las atribuciones esenciales. El Partido Demócrata Cristiano, sin desconocer la acción tutelar del Estado sobre la enseñanza, sostiene que es derecho de los padres de familia decidir la educación de sus hijos. El Partido Demócrata Cristiano lucha por desarraigar el analfabetismo como cualquier otra expresión de falta de oportunidades que impide a un gran sector de la población alcanzar niveles de vida compatibles con la dignidad de la persona humana y es el más serio obstáculo para el ejercicio de la democracia y la realización de la justicia social.